Revelaciones sobre la inteligencia artificial

[JOHN HUGHES] La Ontario Securities Commission (OSC) recientemente publicó una investigación realizada por el personal que analiza la frecuencia y el sentimiento de las referencias, en sus revelaciones financieras, que los emisores canadienses que cotizan en bolsa realizan sobre la inteligencia artificial (IA). Sus hallazgos clave son:

1. Menciones incrementadas de la IA: La OSC observó un auge importante en el número de emisores que mencionan la IA en sus MD&A, reflejando la creciente importancia e integración de las tecnologías de la IA a través de varios sectores.
2. Cambio de tono: Los registros del año 2024 marcan un punto de inflexión en el tono general usado por los emisores para discutir la IA. Previamente la mayoría de los emisores que discutieron la IA tuvieron un sentimiento positivo general, sin embargo, junto con más emisores mencionando la IA, ha habido un incremento importante en el sentimiento negativo, señalando un punto de vista más balanceado de los riesgos y oportunidades de la IA.
3. Sentimientos divergentes: Emisores en los sectores de finanzas e información muestran una divergencia distintiva en el sentimiento comparado con quienes pertenecen a otras industrias. Si bien los sectores de finanzas e información mantienen una perspectiva más positiva sobre la IA, otras industrias de manera creciente son cautelosas.

Problemas en la regulación de valores canadienses

[JOHN HUGHES] Comparados con la U.S. SEC, en la cual los comisionados individuales regularmente expresan sus detalladas opiniones individuales sobre diversas propuestas y aspectos del régimen, la regulación canadiense está caracterizada por su brevedad: es quizás revelador que el “Diálogo” insignia de la Ontario Commission ocupe un solo día (no demasiado largo) del calendario, en gran medida lleno de discursos inadecuadamente fundamentados (observe, por ejemplo, cómo la OSC puedo pasar de destacar su entusiasmo por la ISSB y sus estándares en el Diálogo de 2023 a prácticamente descartar el problema de la sostenibilidad dos años después).

No es que los reguladores estén obligados a responder acerca de todo en los medios de comunicación, pero podría haber sido refrescante si el artículo de Tingle (una vez más, difícilmente libre de críticas) hubiera originado (por ejemplo) alguna forma de comunicación que abordara sus puntos y proporcionara una explicación balanceada de por qué los requerimientos actuales son como son: por supuesto, esto no ocurrió.