Los desafíos de la contabilidad

¡Hagamos de ello un juego!

Por John HughesLos desafíos de la contabilidad, o: ¡Hagamos de ello un juego!

Documento original: The challenges of accounting, or: let’s make a game of it! [25-09-2024]

Otra reflexión sobre los problemas actuales de la contabilidad.

Este es por Matt Levine en Bloomberg.com, titulado Accounting isn’t Cool Anymore [La contabilidad ya no es tan cool]. El artículo (que se basa en gran medida en un artículo subyacente publicado en Business Insider) cita a un contador retirado que dice que “El pago es pésimo, las horas son largas y el trabajo es monótono”, y señala que “los estudiantes pueden conseguir trabajos en finanzas mejor pagados y posiblemente más interesantes nada más salir de la universidad” sin pasar por el proceso agotador de exámenes. Como es habitual, se incluye más dinero como parte de la solución, pero aquí es donde el artículo termina:

  • La manera como se enseña la contabilidad también podría ayudar a frenar la escasez, dice Amal Shehata [profesora de contabilidad en la New York University]. “Depende de nosotros como académicos hacer que el currículo sea emocionante e interesante”, dice. “Para mí, ello significa que sea relevante y oportuno”. Por ejemplo, recientemente ella enseñó en una clase acerca de la intersección entre cadena de bloques y contabilidad.
  • … (recientes) sugerencias incluyeron “ubicar instructores altamente comprometidos” en esas clases, “incorporar gamificación y otras tecnologías” para “estimular el compromiso y demostrar el rol vital que la tecnología juega en la profesión contable”, y exponer a los estudiantes a “más profesionales contables de la vida real en una variedad de vocaciones profesionales”.
  • ¿Me encanta la idea de gamificar la enseñanza introductoria de la contabilidad? Probablemente no sea el caso que todos los contadores deban ser entrenados para pensar en la contabilidad como un juego que puedan ganar, pero los que sean entrenados de esa manera probablemente puedan divertirse mucho.  

Sin embargo, es injusto sugerir que toda la educación contable en su forma actual debería ser tildada de irrelevante e inoportuna, entregada por instructores muy poco comprometidos, que ignoran por completo el rol de la tecnología. La idea de la “gamificación” no es nueva: el sitio web Accounting Café, de Toby York, señala una conferencia virtual 2021 dedicada en su totalidad a “juegos, simulaciones y aprendizaje lúdico en la educación contable y financiera”. Sin embargo, como se señala en otro artículo publicado en ese sitio, “persuadir a algunos colegas para que cambien sus métodos de enseñanza es casi imposible (y) esta resistencia al cambio ha ayudado a la desconexión entre lo que se enseña en las universidades y lo que es requerido en el mundo real”. Lo resume así:

  • (Un reciente) taller dejó claro que la educación contable se encuentra en un momento crítico. El surgimiento de la Inteligencia Artificial y otras tecnologías, así como las crecientes demandas sociales por accountability y sostenibilidad requieren una reconsideración fundamental de cómo preparamos los futuros profesionales de la contabilidad.
  • Mediante acoger un enfoque más holístico, crítico, e incluyente para la educación contable, podemos asegurar que los futuros profesionales estén equipados no solo con habilidades técnicas, sino con los fundamentos éticos y las capacidades de pensamiento crítico que se necesitan para navegar los complejos desafíos del futuro.
  • Un orador pidió a los participantes que recordaran que la contabilidad no es aburrida, sino muy apasionante. “Es más que solo una práctica técnica – es un mecanismo práctico moldeado por nuestros sistemas económicos y sociales”. Hay la oportunidad para contextualizar la contabilidad de una manera muy diferente y ayudar a que los estudiantes la vean como una manera para satisfacer sus objetivos en la vida.

Así que hay trabajo por hacer en este sentido. Pero aún así, los estudiantes no podrán experimentar ni lo mejor ni lo peor de la educación contable si nunca sienten la tentación de cruzar la puerta e ingresar al salón de clase. Ciertamente yo no tengo respuestas, pero en el pasado he sugerido que el término ‘contador’, con sus connotaciones estrictamente computacionales, es inútil en este momento y podría ser productivamente reemplazado por “especialista en presentación de reportes empresariales” o algo similar. No sé hasta qué punto la cultura popular realmente pueda ayudar, pero tal y como recientemente observé, puede resultar notable si bien ninguno de los principales personajes de programa de TV Industry parece ser un contador propiamente dicho, el programa ciertamente muestra el potencial valor y la dinámica de ser capaz de comprometerse rápida e incisivamente con la información financiera. ¿Quizás los adornos superficiales de la profesión estén impidiendo la promoción de su esencia y capacidades…?

Pero en últimas, si la contabilidad permanentemente ha caído un poco en la jerarquía de lo deseable, no tiene sentido que sigamos lamentándonos por ello. Mejor aceptar las nuevas realidades de la cadena de suministro, y de acuerdo con ello ajustar las exigencias de la profesión, algo que sería más fácil que nunca de lograr, dadas las capacidades vertiginosas de la Inteligencia Artificial. Tal vez sea hora de descartar los aspectos de menor valor agregado y más desagradables del trabajo del contador, de restar importancia al aspecto más mundano del cumplimiento, por ejemplo, mediante aceptar que mucho de lo que actualmente es auditado o verificado no necesita serlo, que las partes más arcanas y oscuras de las notas a los estados financieros puedan ser aceptablemente reconstituidas como información complementaria no-auditada. Tales pasos pueden particularmente ser necesarios en Canadá, dadas las destructivas guerras contables en curso, que casi podrían estar diseñadas para repeler a los potenciales reclutas. A menos, quizás, que la disfunción pueda ser creativamente empaquetada como un atractivo signo de una profesión acostumbrada a jugar juegos elaborados…

Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.

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