¡Mire la diferencia que estamos generando!
Por John Hughes – Experiencia pasada de los directores en políticas climáticas: ¡Mire la diferencia que estamos generando!
Documento original: Directors’ past experience on climate policies: look at the difference we’re making! [9/09/2025]
Un artículo reciente analizó How Directors’ Past Experiences Shape Corporate Climate Policies [Cómo las experiencias pasadas de los directores les dan forma a las políticas climáticas corporativas].
Está escrito por Sehoon Kim, Bernadette A. Minton y Rohan Williamson, con base en su investigación académica con la premisa de que “las experiencias pasadas salientes y adversas, tales como presenciar la destrucción y el sufrimiento causados por graves desastres naturales, pueden moldear las preferencias prosociales de los individuos. Los directores corporativos que tienen tales “Abnormal Disaster Experiences” (DADEs) [Experiencias anormales de desastres] pueden desarrollar un fuerte deseo para mitigar la probabilidad de eventos catastróficos futuros, incluyendo los agravados por el cambio climático. En consecuencia, esos directores pueden aprovechar su influencia para empujar a las firmas que gobiernan hacia prácticas más ambientalmente responsables, principalmente para beneficio social”. Probaron la hipótesis usando “una base de datos comprensiva que vincula la ubicación de empleo pasado de los directores con datos de desastres naturales a nivel-de-país provenientes de la Spatial Hazard Events and Loss Database for the United States (SHELDUS) (que identifica) desastres anormales tales como eventos relacionados-con-el-clima causantes de daño a las propiedades y a las cosechas que superan el $1 billón [mil millones] en dólares de 2022 (que luego cotejaron con la composición actual de firmas públicamente listadas de Estados Unidos”. Esto es algo de lo que encontraron:
- Los hallazgos centrales revelan una asociación estadística y económicamente significante negativa entre la presencia de DADE en la junta y las intensidades de las emisiones de GHG de alcance 1 y 2 de la firma. Por ejemplo, el incremento de un DADE por cada diez directores está asociado con una reducción del 3% en la intensidad de la emisión de GHG. Además, las firmas con más DADE es significativamente más probable que asignen a la junta responsabilidades de política climática, establezcan objetivos explícitos de emisión, y le proporcionen a la administración incentivos relacionados-con-el-clima.
- Fundamentalmente, nuestro estudio investiga los mecanismos mediante los cuales los DADE ejercen su influencia. Encontramos que el impacto en las emisiones de GHG está principalmente orientado por DADE que sirven en gobierno, auditoría, o comités de ESG/sostenibilidad. En contraste, los DADE en comités de compensación, finanzas, o riesgo no muestran tal efecto fuerte en las emisiones de la firma. Esta distinción proporciona evidencia convincente para el canal de preferencia prosocial, sugiriendo que los directores es más probable que canalicen sus valores informados-por-desastre a través de comités con objetivos más amplios orientados-al-stakeholder que los que están centrados solamente en riesgo y desempeño financiero. Por otra parte, los resultados señalan que los DADE masculinos son los principales direccionadores de esos efectos, un hallazgo que contrasta con otra investigación que sugiere que los directores mujeres son más rápidos para actualizar las convicciones climáticas. Nuestro estudio también resalta que los directores independientes con experiencia en desastres influyen más en la reducción de las emisiones que los directores no-independientes, mitigando las preocupaciones acerca de la influencia gerencial.
- Reforzando más la interpretación de la preferencia prosocial, nuestra investigación demuestra que la acumulación de experiencias en desastres en las carreras de los directores es de lejos más impactante que las experiencias recientes. Los directores con una historia más larga de exposición a desastres anormales tienen un efecto significativamente mayor en la reducción de las emisiones de la firma. Adicionalmente, los efectos están concentrados entre emisión-intensiva y firmas más grandes, sugiriendo que los DADE están dirigiendo su influencia cuando puedan tener el beneficio social más importante. Nuestro estudio también encuentra que los resultados están orientados por desastres anormalmente devastadores que exceden $1 billón [mil millones] en daños, y no por eventos más pequeños, menos sobresalientes. Muy importante, el impacto de los DADE en las emisiones corporativas no parece que sea solamente una respuesta a la creciente atención social puesta en el cambio climático, dado que los efectos no se fortalecieron de manera significativa después del Acuerdo de París 2015 y la formación del TCFD.
- Finalmente, y quizás lo más tranquilizador para los accionistas, no encontramos evidencia de que tener más DADE en la junta mejore o perjudique el desempeño financiero de la junta. Esto sugiere que los directores con experiencias pasadas en desastres no están buscando reducciones de las emisiones a expensas del valor de accionista, sino más aún buscando balancear los objetivos financieros y prosociales.
- En conclusión, nuestra investigación proporciona evidencia robusta de que las experiencias vividas de los directores corporativos, específicamente la exposición a desastres naturales anormalmente devastadores, dan forma a sus preferencias prosociales y subsiguientemente influyen en la política climática corporativa. Nuestros hallazgos resaltan el impacto perdurable de las experiencias formativas en los valores individuales y su traslado al gobierno corporativo, ofreciendo perspectivas valiosas para el entendimiento de las motivaciones que están detrás de las iniciativas corporativas de sostenibilidad y la composición de juntas efectivas en una era de creciente preocupación climática.
Hay que decir que parece mucho para ser extraído de un solo estudio, y podría ser interesante escuchar a algunos revisores pares, centrándose, por ejemplo, en si los hallazgos son de causación o de correlación; esto es, si las corporaciones que están predispuestas a ser activas en esta área pueden estar inclinadas a escoger directores con ideas afines que luego, en gran medida, aprueben lo que de todos modos habría ocurrido (el estudio sí tomó en cuenta esto, por ejemplo, mediante distinguir entre la influencia de los directores independientes y la de los no-independientes, pero aun así, uno se pregunta). Dada la enorme complejidad de las organizaciones, parece intuitivamente improbable que los ajustes que se detallan en el resumen (por ejemplo, la referencia a que los directores balanceen los objetivos financieros y prosociales) pueden ser atribuidos a miembros individuales de la junta, pero la intuición no lo es todo. Y como se observa, otros estudios han generado hallazgos opuestos en algunos aspectos.
Dejando todo esto de lado, los hallazgos no deben sorprender tanto dado que uno solo espera que la corporación se beneficiará de las “experiencias vividas” de quienes ejercen el gobierno. Por supuesto, las experiencias vividas pueden tanto envenenar como ampliar la visión que uno tiene del mundo; dados el reciente endurecimiento cultural y el auge del negacionismo climático, uno se pregunta si una actualización del estudio (que se basó en bases de datos hasta el año 2022) podría generar resultados decrecientes…
Las opiniones expresadas son solamente las del autor.
Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.
