El ataque de Trump a la presentación de reportes trimestrales

¡Hacia una visión a 100 años!

Por John HughesEl ataque de Trump a la presentación de reportes trimestrales, o: ¡Hacia una visión a 100 años!

Documento original: Trump’s attack on quarterly reporting, or: Toward the 100-year view! [29/09/2025]

Por primera vez en este blog, aquí hay un enlace a Fox Business:

  • El presidente Donald Trump sugirió el lunes que las compañías públicas de Estados Unidos deben cambiar desde presentar reportes trimestrales de ganancias a presentar reportes sobre una base semestral, argumentando que el cambio reduciría costos y fomentaría la planeación de negocios en el largo plazo.
  • Señaló que cualquier cambio estaría sujeto a aprobación de la Securities and Exchange Commission (SEC). 
  • “Esto ahorrará dinero, y permitirá que los administradores se centren en operar adecuadamente sus compañías”, escribió Trump en Truth Social. “¿Alguna vez Ud. ha escuchado la declaración de que, ‘China tiene un punto de vista de 50 a 100 años sobre la administración de una compañía, mientras que nosotros operamos nuestras compañías sobre una base trimestral??? Nada bueno!!!’” dijo Trump.
  • En una declaración del lunes por la noche la SEC dijo que estaba priorizando la solicitud de Trump.
  • La propuesta de Trump para eliminar la presentación de reportes trimestrales no es nueva. En el año 2018, durante su presidencia, Trump le solicitó a la SEC que estudiara el asunto, si bien la agencia en últimas mantuvo el requerimiento trimestral.
  • “Hablando con algunos de los principales líderes de negocios del mundo pregunté qué haría que los negocios (trabajos) mejoraran en los Estados Unidos. “Detengan la presentación de reportes trimestrales y vayan a un sistema de seis meses”, dijo uno. Ello permitiría mayor flexibilidad y ahorraría dinero. ¡Le he pedido a la SEC que lo estudie!”, escribió Trump en un tweet de 2018.
  • Los requerimientos de la presentación trimestral pueden ser costosos para las compañías, y a menudo amplifican la presión de los inversionistas para entregar resultados de corto plazo.
  • El cambio propuesto también haría que las reglas de los Estados Unidos estuvieran más en línea con las prácticas del Reino Unido y de la Unión Europea, donde las compañías están requeridas a presentar semestralmente, pero pueden emitir reportes trimestrales si escogen hacerlo.
  • En los Estados Unidos, sin embargo, muchos inversionistas y ejecutivos permanecen centrados en el desempeño de las ganancias trimestrales, si una compañía “supera” o “no alcanza” las expectativas de los analistas.
  • En contraste, cambiar hacia la presentación de reportes semestrales fomentaría una perspectiva a más largo plazo.

Cuando fue publicado el tweet en el año 2018, opiné sobre cómo “el tóxico caos trumpeano lentamente infecta todo, esté o no en su línea directa de fuego”, y concluí: “Las implicaciones más amplias de esta toxicidad son tan horrorosas que, en ese punto, la expresión de interés de Trump en interferir con la presentación de reportes trimestrales probablemente proporciona la mejor razón posible para aferrarse a ella y no soltarla nunca”. Bien, la infección ya está muy extendida, de manera que es casi difícil preocuparse por este asunto (usted sabe, al lado del daño que está causando a la estabilidad global, el medio ambiente y el resto de ello). Aun así, las dos últimas frases del relato de Fox obviamente son un resumen altamente condensado e inadecuado de un problema mucho más complejo y estudiado. Esto es lo que Rita Trichur escribió en el Global and Mail:

  • Los inversionistas modernos están, con razón, exigiendo más información, no menos – y con buena razón. Escándalos de contabilidad tales como Enron, WorldCom y Lehman Brothers ocurrieron todos ellos en las décadas recientes.
  • La propuesta del Sr. Trump de retroceder el reloj a 1955, cuando la SEC solo requería a las compañías la presentación de reportes semestrales, adicionaría cobertura a los defraudadores corporativos y fomentaría más el tráfico de información privilegiada.
  • Ello, a su vez, en últimas aumentaría el costo del capital para las compañías y menoscabaría la integridad de los mercados de capital de los Estados Unidos.
  • ¿Piensa Ud. que ello no puede ocurrir? Piénselo de nuevo. Los Estados Unidos ya han logrado su peor puntuación histórica en el Global Corruption Perceptions Index [Índice de percepción de la corrupción global] de Transparency International.
  • Si la SEC exige aún menos transparencia de las compañías públicas de los Estados Unidos en la era de la inversión digital, absolutamente ello resultará en primas más altas por el riesgo y precios reducidos de las acciones.

Sea que se confirme o no la predicción específica acerca del costo incrementado del capital (lo cual en cualquier caso probablemente sería difícil de separar de otras probables erosiones en la fábrica regulatoria de los Estados Unidos, también pienso que hay algo de alguna manera perverso, en una era de incrementada capacidad para generar y procesar información de todos los tipos, acerca de proponer desmantelar un aspecto bien establecido de la presentación de reportes periódicos formales. Tal y como es usual, la propia racionalidad de Trump es desesperanzadoramente superficial, sugiriendo que no hay compromiso alguno con todo el rango de problemas: esto difícilmente está a la vanguardia de la miríada de maneras mediante las cuales las compañías pueden “ahorrar dinero”, y la sugerencia de que este cambio de regla haría mucho para dotar a las compañías con medio siglo de previsión parece cuanto menos fantasiosa (las acciones de Trump, puede uno observar, raras veces parecen calibradas para asegurar que el país pueda perdurar coherentemente incluso durante unos pocos años más, pero esa es otra conversación).

Lo más molesto desde la perspectiva canadiense es que después de años de insistir en la necesidad de la presentación de reportes trimestrales, incluso para las compañías públicas más pequeñas, tal movimiento de los Estados Unidos sin duda llevaría a que los reguladores canadienses tiren por la ventaja sus frágiles principios y vayan en la misma dirección, citando las preocupaciones usuales acerca de la competitividad (otro artículo de Globe and Mail sugirió que pronto habrá algo). Uno casi quiere instarlos a apresurarse y llegar primero, solo para que haya una ocasión en que la regulación canadiense no esté diseñada para ser un seguidor cobarde…

Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.

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