¿Podría ayudar marginalmente?

Por John Hughes – Reconocimiento de datos en los balances corporativos, o : ¿Podría ayudar marginalmente?
Documento original: Recognizing data on corporate balance sheets, or: might help, on the margin? [18/02/2026]
Should Data Appear on Corporate Balance Sheets? [¿Deben aparecer los datos en los balances corporativos?] preguntó un reciente artículo de Fortune.
Está escrito por Shivaram Rajgopal. Estos son algunos extractos:
- Desde hace bastante tiempo sabemos que los datos corporativos pueden ser muy valiosos. Una de las enormes barreras para la adopción corporativa de la IA es la ausencia, en las compañías, de datos depurados y estructurados. Muchas firmas continúan basándose en sistemas heredados. Conozco una compañía multimillonaria que tiene una cantidad asombrosa de 16 identificadores para el mismo cliente. La deuda técnica relacionada con la subinversión en datos se ha vuelto un obstáculo importante para la digitalización y la adopción de la IA. Se de consultores que lanzan la promesa de una IA deslumbrante, pero son contratados para hacer el trabajo mundano, pero muy importante, de limpiar los datos para que estén listos para la IA.
- Una potencial solución para este problema de subinversión puede ser permitir que las firmas capitalicen, como activo, el costo de obtener, depurar y organizar los datos contenidos en sus balances. Pero esto no significa que se trate de una solución milagrosa dado que la inversión continuará dependiendo de la conciencia del CEO respecto del valor de los datos, sus otras prioridades y los usos alternativos del efectivo. Pero la medida podría ser beneficiosa, al menos marginalmente. Los CEO aún se preocupan por las ganancias como un indicador de su desempeño y capitalizar los costos internos de adquirir datos puede incrementar las inversiones en el seguimiento y uso de los datos para conocer incluso más acerca de las operaciones de la firma y sus oportunidades de financiación.
No estoy seguro de si ello constituye una bala de goma, dado que hace tiempo perdió fuerza el cliché de que “lo que se mide se administra”. En ese sentido, el artículo reporta que “En el año 2023 China asumió el liderazgo al permitir que las firmas reconozcan los datos como activos – ya sea como activos intangibles o inventarios, provisto que (1) las fuentes de los datos sean identificables, (2) los beneficios económicos de los recursos de los datos sean altamente probables y atribuibles a la firma, y (3) los costos de generar o adquirir recursos de datos puedan ser medidos confiablemente”. ¿Cómo ha funcionado ello?
- Hai Lu, profesor de contabilidad de la University of Toronto y de la Peking University, junto con sus coautores, reporta que el experimento no ha funcionado del todo bien. Escasamente el 2% de las compañías chinas listadas han capitalizado datos en sus balances. Las principales preocupaciones se relacionan con la valuación basada en el costo, que puede ser excesivamente conservadora en relación con el valor razonable, y los problemas de derechos de propiedad relacionados con quien es el propietario de los datos (el cliente o la compañía). Además de eso, los auditores objetarán cualquier regla que haga que su verificación sea más difícil, independiente de que tan motivado pueda estar el inversionista para tener acceso a esa información.
- Mi opinión es un poco más optimista. Ambas preocupaciones parecen solucionables. ¿Qué tal si se les pide a las firmas que reconozcan los costos, pero reporten el valor razonable en las notas (al igual que el SFAS 107 y el 157 para los activos financieros)? Los problemas relacionados con los derechos de propiedad son complicados, pero la actividad legislativa continuada felizmente resolverá las preguntas acerca de la propiedad de los datos.
- Mi preocupación es que FASB no ha resuelto la capitalización de I&D después de décadas de demanda del inversionista por mayor claridad. Los datos parecen un puente demasiado lejano para nuestros glacialmente lentos elaboradores de reglas. Con el incrementado centro de atención puesto en cripto e IA, quizás la nueva SEC, bajo el presidente Trump, pueda considerar presionar por reglas sobre cuándo y cómo capitalizar datos en los balances.
- En el margen, tal movimiento puede acelerar la inversión de las firmas en los sistemas que se necesitan para capturar los costos y beneficios de los datos en sus compañías y por consiguiente la eventual adopción más rápida. Si quienes elaboran no actúan, los inversionistas continuarán haciendo intentos arriesgados para adivinar la dependencia de los datos como un nuevo factor de producción en las compañías. Los reguladores agravarán su desconcertante negativa a reconocer que las firmas crecientemente se basan en un conjunto de activos intangibles tales como los datos, en oposición a ladrillo y cemento, para generar valor para el accionista.
La noción de que la inoperante SEC de Trump posiblemente pueda comenzar a presionar por nuevas reglas de contabilidad me parece tremendamente idealista (hay más posibilidades de que eliminen la contabilidad por completo). Dejando a un lado esto, se trata simplemente de la última iteración de la aparentemente interminable conversación acerca del fracaso de las actuales reglas de contabilidad para representar las diversas fuentes de valor. El actual proyecto de IASB sobre el tema está explorando dos “corrientes iniciales”:
- valorar las necesidades del usuario por información acerca de los activos intangibles reconocidos y no-reconocidos, y el gasto asociado con ellos, contenida en los estados financieros; y
- considerar si actualizar la definición de activo intangible, la orientación asociada y algunos aspectos de los criterios de reconocimiento, mediante el uso inicial, como casos de prueba, de problemas de aplicación relacionados con los tipos más nuevos de activos intangibles y las nuevas maneras de usarlos; y luego considerar los efectos de cualesquiera potenciales enmiendas en la población más amplia de los activos intangibles.
Pero IASB todavía no ha decidido sobre la dirección de su proyecto, así que cualquier revolución en este frente permanece lejos. Pero incluso si esto sucede, no es realista pensar que la brecha entre los valores en libros corporativos y las capitalizaciones en el mercado serán reducidas de manera significativa por tal proyecto, o al menos, no hasta que acoja un mayor uso de los valores razonables, la incertidumbre de la medición y la volatilidad, más de lo que cualquiera pueda tener apetito por…
Las opiniones expresadas son solamente las del autor.
Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.
