¡Eso nos hace inteligentes!

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Por John Hughes – Estrategia tributaria agresiva de Meta, o: ¡Eso nos hace inteligentes!
Documento original: Meta’s aggressive tax strategy, or: that makes us smart! [25-10-2026]
Un sorprendente artículo reciente de New York Times reveló How Meta Uses A.I. Data Centers to Avoid Billions in Federal Taxes [Cómo Meta usa los centros de datos de IA para evitar miles de millones en impuestos federales].
Está escrito por Kashmir Hill, Jesse Drucker, Eli Tan y Mike Isaac. Estos son algunos extractos:
- Mark Zuckerberg dijo que el impulso de la IA de Meta es un tremendo éxito. “Nuestras inversiones en IA están acelerando todas las partes importantes de nuestro negocio central”, ha dicho a los inversionistas. “Cada señal que estamos viendo en nuestro propio trabajo y a través de la industria nos da confianza en esta inversión”.
- Pero cuando Meta declara sus impuestos, le cuenta al Internal Revenue Service una historia diferente. Afirma que los centros de datos de IA son un experimento gigante que podría fallar, de acuerdo con cuatro personas que tienen conocimiento de las operaciones de la compañía.
- Lo hace para poder aprovechar un crédito fiscal dirigido a investigación y experimentación. Es una interpretación agresiva de la exención fiscal, que Meta acogió para reclamar miles de millones de dólares en créditos tributarios para la ampliación del centro de datos.
- Caracterizar sus centros de datos de IA como experimentales es “un poco salvaje y extravagante”, dijo Andre Shevchuck, socio de la firma de asesoría BPM que se especializa en los créditos tributarios para investigación y experimentación.
- Además, las propias cuentas de Meta reconocen que la estrategia se asienta en una base jurídica inestable. En revelaciones incluidas en los registros de valores, el gigante tecnológico advierte que miles de millones en ahorros tributarios son vulnerables a ser anulados por el I.R.S., en gran parte a causa de “incertidumbres con nuestros créditos tributarios por investigación”.
- Esto es lo que Meta está haciendo: para propósitos tributarios, la compañía clasifica sus enormes centros de datos, de miles de millones de dólares, como “modelos piloto”. Según un crédito tributario creado en los años 1980 para impulsar la innovación, las compañías pueden obtener reembolsos por suministros adquiridos, pero solo si están siendo probados en un esfuerzo experimental y no en las operaciones de negocios habituales. Meta está afirmando que los costosos chips de computadores de IA que compra de compañías, que incluyen Nvidia, tienen derecho a descuento financiado por el contribuyente, al hacer parte del experimento.
- … Hace dos años la compañía comenzó a reclamar el crédito por los centros de datos. Desde entonces, los ahorros de Meta provenientes del crédito fiscal se han disparado, reduciendo su factura fiscal del año pasado en casi 4 mil millones de dólares, según muestran los registros presentados. Meta es ahora el más grande beneficiario del crédito tributario entre las compañías que se negocian públicamente, según encontró una revisión que de los registros de valores encontró Times.
El artículo ofrece algo de historia:
- El beneficio fiscal se remota al primer año de la administración Reagan, cuando Japón era el líder global en innovación tecnológica. Grupos de presión empresariales y legisladores estaban preocupados estaban preocupados por el incipiente sector tecnológico de Estados Unidos se quedaría rezagado, de manera que el Congreso creó el Research & Experimentation Tax Credit [Crédito tributario por investigación y experimentación] como un incentivo para correr riesgos e invertir en invenciones que tal vez no llegaran a tener éxito comercial. Pocos años después de que el crédito fue creado, un reporte del gobierno dijo que había sido usado para desarrollar, entre otras cosas, equipo de banca electrónica y drogas para tratar el cáncer.
- Las reglas tributarias ya permitían que las compañías tecnológicas dedujeran, de su impuesto gravable, los gastos de investigación. El nuevo crédito fue aún más generoso y podría aplicarse de forma complementaria a dicha deducción. Pero resultaba difícil calificar para él. Las compañías tenían que aprobar una compleja prueba de cuatro partes para probar que estaban realizando un experimento, no simplemente llevar un nuevo producto al mercado.
El problema de alguna manera me recuerda enfoques agresivos tomados según los viejos PCGA canadienses para clasificar como activo los costos de desarrollo: nunca era apropiado simplemente capitalizar las pérdidas operacionales de la etapa temprana, pero recuerdo casos que se acercaron a eso (bajo la premisa de que la experiencia adversa inicial contribuiría a una incrementada generación de valor en el futuro). El artículo reporta que James Shannon, anterior representante estadounidense por Massachusetts quien en 1902 impulsó el crédito tributario por investigación, dijo que había tenido la intención de apoyar “el poder, el conocimiento y la información de las personas”, y no el “hacer cosas”. Shannon dice: “Esto ha ido mucho, muchísimo más allá de lo que cualquiera hubiera podido imaginar”. Bien, hemos usado ello en la era de Trump. Si el “tono desde lo alto” nacional cuenta para algo, Meta probablemente merezca elogio (cuando durante la campaña de 2016 Hillary Clinton observó que él en los últimos años “no había pagado nada en impuestos federales”, Trump se jactó diciendo, que “ello demuestra que soy inteligente”, y su interacción reciente más destacada con el IRS termino en la agencia siendo arrollada hasta el punto de eximirlo de auditoría a él y a cualquiera de sus empresas). El artículo menciona que existe incertidumbre acerca de la táctica dentro de Meta misma y sus asesores, y señaló que esa incertidumbre es revelada de manera específica.
Pero, aun a riesgo de parecer ingenuo e idealista, incluso si Meta consideró que valía la pena intentar la táctica, las acciones evidencian que poco le importa lo que en otro tiempo hubiera sido denominado “buen ciudadano corporativo”. Hace un tiempo, en el contexto del escándalo de las denuncias anónimas de KPMG Australia, citamos comentarios que señalaban que “la integridad y el gobierno no son cargas adicionales opcionales – son el fundamento del valor de la empresa”. En algún punto, intentar manipular el sistema, incluso (o quizás especialmente) si el juego es ganable, deja de ser, incluso a regañadientes, “inteligente”, y principalmente habla de la raíz moral y ética del jugador. En el caso de Meta, lamentablemente, este no es el único indicador…
Las opiniones expresadas son solamente las del autor.
Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.
