[SAMUEL MANTILLA] Los distintos análisis de la relación entre la inteligencia artificial (IA) y la sostenibilidad no han abordado todavía lo concerniente a la presentación de reportes financieros relacionados con la sostenibilidad y el cambio climático (IFRS S1 y S2; CSSR; ESRS; GRI; etc.) y su aseguramiento (ISSA 5000), si bien algunos de ellos han abordado lo referente a los reportes ESG y su uso de la IA.
Abordar esto es clave para la efectividad de estos nuevos sistemas de reportes financieros y su aseguramiento que, sobre todo por el efecto de la cadena de valor, necesariamente son de gran escala y requieren importantes recursos de computación. Reducirlos a listas de verificación y/o guías prescriptivas los hace no-competitivos en entornos de IA y no será suficiente decir que se usó, por ejemplo, ChatGPT u otro sistema similar.
La relación entre la inteligencia artificial (IA) y la sostenibilidad conlleva muchas paradojas e incluye encrucijadas cuya dirección definitiva todavía no está suficientemente clara. Puede expresarse a través de distintas preguntas: ¿Hay posibilidades de dejar de desarrollar y dejar de usar la IA? ¿Hay posibilidades de renunciar a la sostenibilidad y dejar de buscar soluciones efectivas a la crisis climática? ¿La IA es altamente contaminante? ¿Puede hacerse presentación y aseguramiento efectivo de los reportes de sostenibilidad sin apoyarse en la IA? ¿Cómo conciliar los conflictos que están surgiendo en ello? ¿Cómo es el impacto de esto en las Pymes?
