Y con ella la globalización contable

Por Samuel Mantilla – La globalización llegó a su final. Y con ella la globalización contable
Los ideales de un mundo basado en principios, sin fronteras para las personas, los bienes y los servicios, impulsado por la libre empresa en un mercado único, regulado por entidades multilaterales transparentes y eficaces… ¡Llegó a su final!
Sus cimientos fueron destrozados por el globalismo, el progresismo y las ideologías woke. La familia, el Estado, las creencias, los valores… ¡Fueron infectados por esos virus y las vacunas no estuvieron disponibles oportunamente!
La globalización dejó ganadores y perdedores:
- Ganaron: China, los consumidores (posibilidades de elección), las instituciones globales, los mercados financieros y los expertos.
- Perdieron: Japón y la Unión Europea, los consumidores (control del origen), los negocios pequeños, los trabajadores de cuello blanco y la democracia.
El fenómeno que marcó claramente el final de la globalización fue la pandemia del covid 19 que interrumpió las cadenas de suministro globales:
- Si bien desde el punto de vista sanitario la pandemia ha sido controlada, incluso con las mejores tecnologías digitales no se ha logrado recuperar la eficiencia que había en las cadenas de suministro globales porque se ha visto el problema no es de tecnología sino de desequilibrio en las balanzas de pago.
- Agravado por el altísimo endeudamiento de los distintos países, incluidos los más ricos, la reducción de la natalidad y el envejecimiento de las poblaciones, el aumento de las brechas entre riqueza y pobreza…
- ¡Un terreno donde las luchas actualmente son muy intensas y se espera en un mediano plazo se encuentre un nuevo normal!
La globalización está siendo reemplazada por la glolocalización:
- ¡Nuevos esfuerzos de alcance global dependientes de los intereses y necesidades locales! Tecno feudalismo, sistemas de acción, plataformas digitales, capitalismo en la nube, nuevo orden económico mundial, macro coberturas… ¡La conquista de nuevos horizontes que realmente no se sabe cuáles son!
- Desalineación y divergencia que están dando origen a nuevas instituciones cuyos contornos todavía no están claramente definidos. Nuevos nacionalismos en función de aliados estratégicos que no necesariamente se identifican con los Estados y las Naciones. En medio de guerras comerciales, tecnológicas, militares, políticas, religiosas, ecológicas, financieras… ¡Todos se consideran poderosos y no hay seguridad de quiénes puedan imponerse!
Todo ello también condujo al final de la globalización contable cuyas nuevas realidades están condicionadas a cómo se reorganice el comercio (internacional, regional, nacional y local), donde por lo pronto lo único claro es que los estándares y las prácticas contables dependen (¿Como era antes?) de la adopción jurisdiccional y necesariamente ahora sean de carácter agnóstico (¡Independientes de la profesión contable!). Con la única certeza de que el futuro de lo contable depende de la res-regulación. Los líderes gremiales e institucionales, y las mayorías de profesionales, prefieren aferrarse al pasado en la búsqueda de una tabla de salvación… ¡Temáticas que pocos contables quieren enfrentar con la determinación que requieren las nuevas realidades!
Dos preguntas asechan a la profesión contable:
- Si le quitan los subsidios a la profesión, ¿podrá ofrecer a los clientes soluciones creíbles y que verdaderamente aporten valor?; y
- ¿Tiene la profesión contable la capacidad para sobrevivir y tener éxito en un entorno no-regulado?
Dividendos no bien administrados
La globalización le dio a la profesión contable excelentes dividendos que esta no supo administrar:
- Le permitió tener estándares internacionales. No se pudo conseguir un solo estándar global porque los US GAAP y los IFRS siguieron en un ‘cabeza a cabeza’ y la carrera terminó sin un ganador indiscutible. Pero los estándares (standards, que privilegian la calidad) fueron identificados con las normas (rules, que se inclinan por la obligatoriedad legal) y todo derivó en asuntos de cumplimiento donde la profesión legal se impuso a la profesión contable. IASB dejó de basar sus estándares en ‘principios’ y se fue por el camino de la ‘evidencia’ y para que sus estándares de sostenibilidad fueran acogidos aceptó la ‘adopción jurisdiccional’ que pronto trasladó a sus estándares de contabilidad. Ahora cada jurisdicción (recuérdese que todas las jurisdicciones dependen de decisiones políticas) puede o no acoger los estándares y hacerles las acomodaciones que consideren pertinentes para sus propias necesidades. ¡Con el precio adicional de que la comparabilidad ya no es un objetivo común!
- Le permitió desarrollar prácticas profesionales de alcance global. El ejercicio profesional ejercido a través de firmas fue fortalecido y lograron desarrollarse firmas profesionales fuertes, así como redes profesionales verdaderamente globales. Pero la profesión unió la auditoría con la consultoría y dañó todo[1]. ¡El precio que pagó fue perder la integridad! Cuesta trabajo encontrar fuera de los contadores quién reconozca la integridad de contadores, auditores, tributaristas y demás. Para ‘abrirse caminos’ en el aseguramiento de la sostenibilidad la profesión desarrolló estándares agnósticos (independientes de la profesión)[2] y modificó su Código de Ética Profesional[3] para que aplicara tanto a los contadores profesionales (¡De manera obligatoria!) como a los profesionales del aseguramiento (¡De manera no-obligatoria). ¡Abrió unas puertas que quizás nunca se puedan cerrar! La profesión contable global ahora más que nunca es una amalgama de distintas profesiones. Amalgama creada por las propias instituciones contables que están en caída por efecto de que las instituciones de la globalización están llegando a su fin (Léase: IFAC, IESBA, IAASB). Con el agravante de que el ejercicio profesional se está trasladando a las plataformas profesionales con alta digitalización para sus operaciones.
Hay que darle las gracias a la globalización. Es imperativo rechazar el globalismo, el progresismo y las ideologías woke. Se vuelve urgente participar en el análisis de estas cosas y en buscar cómo enfrentar con éxito las nuevas realidades derivadas de la glolocalización.
Video preparado por NotebookLM
NotebookLM hace un análisis interesante de este artículo, pero comete algunos errores. Entre otras cosas, menciona ‘glocalización’ en lugar de ‘Glolocalización’.
El siguiente es el video preparado por NotebookLM (6 minutos). El lector podrá observar las diferencias en relación con mi artículo original:
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[1] Este es el verdadero problema de la revisoría fiscal en Colombia: combinar funciones de control, fiscalización, auditoria, interventoría, prevención, acompañamiento, certificación, solidaridad… combinación que la profesión no reconoce es el problema y cada vez busca se acentúe y complique más incluso pidiendo se le adicionen otras funciones diversas. Con responsabilidades profesionales centradas en la persona natural. ¡Toda una locura!
[2] El ISSA 5000. Pero también el ‘curioso’ estándar de auditoría de ‘entidades menos complejas’ que todavía no logra despegar porque todos las asocian con Pymes pero sus impulsores dicen que no son Pymes y nadie sabe qué son ‘entidades menos complejas’.
[3] El Código de IESBA.
