Reexaminar los elementos básicos

Algo, alguien, en algún lugar…

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Por John Hughes – Reexaminar los elementos básicos, o: algo, alguien, en algún lugar…[1]

Documento original: Reexamining the building blocks, or: something, someone, somewhere… [01-09-2026]

Y ahora algo completamente diferente – Didrik Thrane-Nielsen, Project Director at European Financial Reporting Advisory Group, recientemente propuso “provocar algunas reflexiones sobre los elementos básicos de los IFRS” mediante proporcionar nuevas definiciones propuestas para activos y pasivos, y generar un desafío: “Por favor presente un(os) ejemplo(s) práctico(s) donde las definiciones y criterios que propongo… fallen en producir una respuesta ‘correcta’”.  

Su definición propuesta de un activo es: “Un activo es algo presente que alguien diferente a la entidad está dispuesto y puede pagar efectivo para recibirlo”. Un activo de una entidad es un activo controlado por la entidad. Adiciona unas notas:

  • La definición propuesta de activo se basa en una transferencia o transacción (transferencia o transacción hipotética).
  • El algo incluye todos los flujos de entrada y salida de efectivo futuros que serán transferidos con la transferencia de algo.  
  • El algo no es algo a menos que sea posible que sea transferido por separado de otro algo.
  • El algo incluye la ubicación del algo.
  • Para que se produzca una transferencia o transacción hay la necesidad de que alguien esté dispuesto y pueda pagar.
  • Por ahora, el efectivo permanece sin estar definido, tal y como ocurre en los IFRS actuales.
  • Un contrato no es un activo [o un pasivo], es la posición [comprador o vendedor) en un contrato la que puede ser un activo [o un pasivo].

Solo como recordatorio, esto contrasta con la definición actual de un active como “recurso económico presente controlado por la entidad como resultado de eventos pasados”, siendo un recurso económico un “derecho que tiene el potencial de producir beneficios económicos”.

Propone definir un pasivo tal y como sigue: “Un pasivo es una obligación presente para transferir algo que alguien está dispuesto y puede pagar efectivo para recibirlo”, en contraste con la actual “un pasivo es una obligación presente de la entidad para transferir un recurso económico como resultado de eventos pasados”. Una obligación, se propone, “es una acción que se tiene que hacer ahora o en el futuro porque las implicaciones de no hacerlo son más negativas que las de hacerlo”. Un pasivo de una entidad es “un pasivo del cual la entidad solo se puede librarse mediante entregar un activo de la entidad”.

En respuesta a la pregunta acerca del objetivo del ejercicio, Thrane-Nielsen dijo: “Veo el beneficio de definir un activo y un pasivo por separado de un activo de la entidad y un pasivo de la entidad. Además veo el beneficio de mantener cortas las definiciones y viva la discusión de los conceptos de la contabilidad”. Bien, sin querer asumir específicamente el desafío arriba citado, estoy de acuerdo con el ultimo objetivo, no tanto con el resto. Entre otras cosas, es difícil desde fuera ser entusiasta acerca del uso generalizado de “algo” [something] y “alguien” [someone] (especialmente en construcciones tan laboriosas como “alguien no es alguien a menos que…” – sugiriendo, adivino, que algo aparente realmente no lo es, ¿significando que no es nada?). El hecho de que las definiciones propuestas de activo y pasivo estén referenciadas a alguien “dispuesto y que pueda pagar efectivo para recibirlo” seguramente difumina las distinciones más que un poco, y en cualquier caso parece como una noción más restrictiva que la referencia actual a recursos económicos, el valor de lo cual aparentemente puede ser demostrado en una variedad amplia de maneras que mediante identificar/posicionar alguien con la voluntad y capacidad requeridas. La noción de basar una obligación en la valoración de si un curso particular de acción es “más negativo” que otro parece salvajemente subjetiva, dados todos los factores y criterios potenciales que puedan entrar en la valoración del valor relativo de las posibilidades que compiten. Y así sucesivamente, y así sucesivamente. Además es verdadero que las definiciones siembre deben generar la respuesta “correcta” (¿significando que se llega a los mismos que según las definiciones actuales? – no está claro si el objetivo es que algunas veces difieran), probablemente ello solo sería posible con la ayuda de tal volumen ampliado de material de respaldo que si se mantuvieran cortas las definiciones teóricas cualquier beneficio teórico se eliminarían…

Sin embargo, que de inmediato las propuestas de Thrane-Nielsen parezcan perfectas, por supuesto no es el punto; mucho mejor, si no parecen perfectas (y verdaderamente no puedo imaginar que lo serian para muchos), para estimular el pensamiento y el debate relacionados con las definiciones actuales (desafortunadamente, siendo las personas lo que son, no estimularon mucho ninguna de ellas, al menos no en LinkedIn donde las encontré). Lo peor que uno puede hacer, sin duda, es tratar los elementos de la contabilidad como puntos fijos, que deben ser estudiados rigurosamente como si estuvieran grabadas en piedra; familiarizarse con sus elementos básicos, sean o no completamente convincentes, solo puede contribuir a la flexibilidad de la aplicación y la interpretación…

Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.


[1] También podría traducirse como: “Volver a examinar los bloques de construcción, o: algo, alguien, en algún lugar…” [N. del t.]

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