Depreciación del híper escalador

Problema real, debate equivocado

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Por The Foonotes Analyst – Depreciación del híper escalador: problema real, debate equivocado

Documento original: Hyperscaler depreciation: Real issue, wrong debate [3-09-2026][1]

Las sucesivas extensiones de las vidas útiles estimadas del equipo de los centros de datos han suscitado afirmaciones de que las utilidades de los híper escaladores están siendo infladas artificialmente. Un prominente crítico describe la práctica como uno de los “fraudes comunes de la era moderna” y estima que la depreciación de ese sector de industria estará subestimada en cerca de $176bn durante tres años.

No estamos convencidos de que los estimados de las vidas útiles sean irracionales. De acuerdo con nuestro punto de vista, los verdaderos desafíos para los inversionistas son la ausencia de la requerida componentización del activo fijo según los US GAAP y el tratamiento prospectivo de los cambios en los estimados. Ambos pueden afectar la utilidad de la depreciación como un componente del desempeño y como una guía para los futuros gastos de capital.

Los principales proveedores de infraestructura de la nube y de IA, principalmente Amazon, Microsoft, Alphabet, Meta y Oracle, están invirtiendo fuertemente en servidores, equipo de red e instalaciones para centros de datos. La depreciación de esta base de activos se está convirtiendo en uno de los más grandes gastos en sus estados de ingresos, lo cual significa que incluso cambios modestos a los cálculos de la depreciación mueven las ganancias de manera material.

En los últimos años cada una de esas compañías extendió las vidas estimadas de los servidores y del equipo de red, en la mayoría de los casos más de una vez. Las vidas de los servidores, que comúnmente eran de tres a cuatro años, ahora son de cinco o seis, y la resultante reducción en los cargos por depreciación ha sido material. No todos los cambios a las vidas útiles fueron incrementos. A comienzos del 2025 Amazon redujo la vida aplicada a un subconjunto de su equipo de seis años a cinco, citando el “incrementado ritmo del desarrollo de la tecnología, particularmente en el área de la inteligencia artificial y el aprendizaje de máquina”. Sin embargo, en la misma temporada de presentación de reportes Meta extendió la vida de la mayoría de sus servidores y activos de red a cinco años y medio, reduciendo de manera significativa su depreciación del 2025.

El beneficio de las ganancias de activos de vidas útiles más largas es real, pero solo persistirá si el ciclo del reemplazo efectivo de los activos se equipara al supuesto. Si las vidas útiles son exageradas, el beneficio de las ganancias de corto plazo pronto será reversado.

La controversia sobre las vidas útiles

El más destacado cíitico es el inversionista Michael Burry, quien a finales del 2025 acusó a los híper escaladores de subestimar la depreciación mediante extender las vidas de los activos, describiendo la práctica como “uno de los fraudes más comunes en la era moderna” y estimando que la depreciación estaría subestimada por algunos $176bn en el sector de industria entre 2026 y 2028[2]. Otro comentario resalta la divergencia entre Amazon y Meta, como prueba de que esos estimados son elecciones subjetivas que la administración puede ajustar para administrar las ganancias. En los últimos meses el debate ha continuado.

Esas preocupaciones son plausibles. La depreciación orientada por estimados de la vida-útil es subjetiva, las efectos de las ganancias son potencialmente grandes, y la dirección de los cambios, hasta recientemente, casi siempre ha sido favorable para la utilidad reportada. Sin embargo, de acuerdo con nuestro punto de vista, la inferencia de presentación de reportes engañosa o administración de las ganancias no sigue. Eso no es para decir que las críticas estén equivocadas acerca de la dirección del viaje. Tal y como explicamos adelante, la depreciación de la infraestructura de IA en los años pasados puede ser muy bien más baja que lo que podría producir un cargo componentizado – pero, de acuerdo con nuestro punto de vista, el problema radica en la estructura de la contabilidad.

Por qué no estamos convencidos

La vida útil es un estimado especifico-de-la-entidad. Según tanto los IFRS como los US GAAP, la vida útil de un activo es el periodo durante el cual la compañía que reporta espera usarlo, no una propiedad física del hardware o una constante aplicada a través de una industria. Diferentes modelos de negocio y ciclos de reemplazo planeados para esencialmente el mismo activo pueden respaldar vidas útiles genuinamente diferentes, lo cual significa que las diferencias entre compañías no son, por sí mismas, evidencia de que tengan que estar equivocadas.

Los valores residuales también moderan el efecto de las diferencias en las vida útiles. La depreciación es cargada al costo menos el valor residual estimado, y el valor residual estimado mismo refleja el ciclo de reemplazo planeado. Una compañía que espere disponer de equipo después de tres años deberá reconocer el valor que espera recuperar en la disposición, reduciendo el cargo anual, mientras que una compañía que tiene activos similares por seis años al final de su vida económica aplicaría un residual más bajo o cero. La diferencia de la depreciación entre los dos enfoques puede, por lo tanto, ser más pequeña que las solas diferencias en las vidas útiles podrían sugerir.

Un mecanismo adicional de autocorrección le da a la administración un incentivo para establecer vidas realistas. SI las vidas útiles resultan demasiado largas, las consecuencias eventualmente aparecerán mediante una revisión a la baja que incrementa la depreciación futura o mediante una perdida cuando equipo es retirado tempranamente. Ninguno de los dos en bienvenido considerando que ambos tienen que ser explicados a los inversionistas (si bien las pérdidas por disposición pueden muy bien ser removidas de las métricas que no-son-GAAP). Amazon ilustra el último mecanismo: junto con su reducción en las vidas útiles, la compañía registró aproximadamente $920m de depreciación acelerada y cargos relacionados por equipo que decidió retirar tempranamente. Esto no prueba que sus primeros estimados fueran incorrectos, pero muestra que los cambios en el consumo esperado del activo pueden volverse visibles en los resultados reportados.

Nada de esto significa que Ud. no deba cuestionar los estimados de la vida útil. Los inversionistas deben ser escépticos acerca de los cambios a los estimados de contabilidad importantes, y las revelaciones merecen lectura cuidadosa. Nuestro punto es que tratar las vidas útiles extendidas como presunción de evidencia contabilidad dudosa malinterpreta la naturaleza del estimado e ignora los incentivos para hacer que los estimados sean tan realistas y sin sesgos como sea posible. 

De acuerdo con nuestro punto de vista, la pregunta más importante para los inversionistas no se refiere a la honestidad de los estimados, sino a la misma metodologia contable requerida.

Problemas de depreciación que deben preocupar a los inversionistas

Dos características de la contabilidad de la depreciación merecen más atención de la que han recibido en el debate actual. Ambas afectan el patrón del gasto reportado, y ambas complican el uso de la depreciación en la medición del desempeño y en la elaboración de pronósticos.

Componentización no requerida según los US GAAP

Según los IFRS, el IAS 16 requiere que cada componente de propiedad, planta y equipo, con un costo que sea importante en relación con el total, sea depreciado por separado durante su vida útil – la denominada componentización. La ilustración clásica es una aeronave, en la cual el fuselaje puede ser depreciado durante un período diferente comparado con los motores. Esto también aplica a la condición de revisión incrustada en los motores[3], que es depreciada durante el período mucho más corto hasta la siguiente revisión general. En este ejemplo, por consiguiente, hay tres componentes, cada uno con una tasa de depreciación específica-del-componente.

La infraestructura de IA (y particularmente los servidores) es similar. Los chips pueden muy bien tener una vida útil más corta que el servidor en el cual se ubican, con los chips por lo tanto intercambiados, potencialmente más de una vez, antes que todo el activo finalmente sea retirado. En esta situación los IFRS funcionan bien, con el costo de los chips depreciados durante su ciclo de reemplazo más corto. Además, si los chips son reemplazados antes de lo esperado, aplica una perdida por disposición o un cargo acelerado.

El problema con los US GAAP es que la componentización, si bien permitida por la ASC 360, no está requerida y nosotros entendemos que en la práctica es poco común. En los US GAAP no hay una alternativa para la componentización, y diferentes compañías pueden aplicar diferentes enfoques. El problema para los inversionistas es que las compañías – incluyendo los híper escaladores – en sus notas de políticas de contabilidad raramente dicen exactamente cuál es su enfoque.

El extracto de Meta es tan notable por lo que no revela como por lo que revela: los servidores y los activos de red son presentados como una clase de activos con vidas útiles de cinco a 5.5 años, sin referencia componentes importantes o su reemplazo. La revelación, por lo tanto, no les dice a los inversionistas cómo un componente importante de reemplazo afectaría el valor en libros o la depreciación futura. La revelación cumple plenamente con las normas; son los requerimientos de los US GAAP los que se quedan cortos para lo que los inversionistas necesitan.

Si el servidor es tratado como una sola unidad de cuenta, su costo agregado es depreciado usando la vida útil y el método de depreciación asignado a esa unidad. SI esa vida de manera efectiva representa el promedio ponderado de las diferentes vidas del componente, la depreciación resultante puede aproximarse a la depreciación componentizada. Sin embargo, el activo sigue siendo una sola unidad de cuenta y el retiro temprano de los chips probablemente no producirá los mismos ajustes que serían requeridos según los IFRS.

El problema surge cuando la tasa de depreciación para el activo se basa en sus componentes de más larga vida, mientras que se espera que componentes importantes de más corta vida se espera sean reemplazados temprano. En efecto, la más larga vida del servidor es atribuida también a los chips, potencialmente resultando en depreciación más baja antes que los chips sean reemplazados. Habrá una puesta al día, pero ésta llega más tarde; exactamente cuándo depende de la metodologia precia adoptada.

Un enfoque es tratar los chips de reemplazo como ‘desembolso por mantenimiento’ y cargar inmediatamente a utilidad y pérdida la cantidad pagada. Esto puede estar bien si las partes de reemplazo son pequeñas en relación con el total, pero es improbable que proporcione una representación fiel del consumo del activo si son más significantes. También puede llevar a un resultado volátil.

Otro enfoque es capitalizar el reemplazo que califique y remover el valor en libros atribuible al componente que esté siendo reemplazado. SI el componente original no fue identificado por separado, estimar su valor en libros es necesario, con el costo de los reemplazos potencialmente usados como una aproximación. Esto resulta en una compensación contra la depreciación acumulada y en ese punto no hay ganancia o pérdida por disposición, incluso si una hubiera ocurrido de manera efectiva.

El punto importante para los inversionistas es que la oportunidad de la depreciación puede diferir materialmente dependiendo de cómo el activo y sus reemplazos son definidos y rastreados. Los US GAAP les dan a las compañías mayor latitud que los IFRS sobre su decisión de unidad de cuenta. Sin embargo, los híper escaladores no revelan suficiente detalle para que los inversionistas reconstruyan el efecto.

La depreciación en los primeros años de alguna infraestructura de puede ser más baja que como sería según la componentización de los IFRS. Si es así, el efecto podría ser importante mientras la base de activos esté creciendo rápidamente, dado que la depreciación más baja en activos nuevos coincidiría con una población de activos sub-depreciados que se expande rápidamente.

De acuerdo con nuestro punto de vista, este problema surge de la carencia de requerimientos claros en los US GAAP y, particularmente, la carencia de un requerimiento para aplicar la componentización cuando se calcule la depreciación.

Cambios prospectivos y puesta al día perdida

El segundo problema es común para los IFRS y los US GAAP. Un cambio en la vida útil estimada de un activo, dado que es un cambio en estimado de contabilidad, es reconocido prospectivamente. Nada es reestablecido y no se hace ajuste acumulado de puesta al día; el restante valor en libros simplemente es distribuido durante la vida restante revisada. Cuando la vida es extendida, la depreciación ya cargada en períodos anteriores refleja el previo estimado de vida más corta. En comparación con el estimado revisado desde el inicio, el gasto ha sido concentrado en las etapas iniciales, y los cargos reportados después del cambio son correspondientemente más bajos a lo que implicaría la sola vida revisada.

Esta es la distorsión opuesta a la que consideramos es creada por la ausencia de componentización. Una vida compuesta que es muy larga para el componente dominante posterga los gastos hasta el final del periodo; una extensión prospectiva de la vida anticipa los beneficios en relación con la vista revisada del activo. Los dos efectos de pueden compensar o componer en proporciones impredecibles, lo cual es precisamente lo que hace que las tendencias de depreciación reportada por los híper escaladores sea difícil de interpretar.

El tratamiento prospectivo también es un problema conceptual interesante en la presentación de reportes. Uno podría argumentar que un mejor enfoque sería recalcular la depreciación acumulada con base en la vida revisada y reconocer, en utilidades y pérdidas, la diferencia como un ajuste inmediato de puesta al día. La ventaja es que la depreciación en períodos subsiguientes es entonces ‘correcta’, en el sentido de reflejar el estimado actual aplicado a toda la vida del activo. Por supuesto, la desventaja de este enfoque es el efecto distorsionante de la misma puesta al día en el período del cambio. La presentación de reportes financieros generalmente favorece el tratamiento prospectivo, pero no universalmente, no de manera consistente entre los US GAAP y los IFRS[4].

Una ilustración sencilla muestra la diferencia. Asuma un active que cuesta 120 inicialmente es depreciado durante cuatro años. Al comienzo del año tres la vida total estimada es revisada a seis años. Según el enfoque prospectivo requerido según los IFRS y los US GAAP, el restante valor en libros de 60 es distribuido durante la vida restante revisada de cuatro años. Según el enfoque hipotético de puesta al día, la depreciación acumulada seria recalculada a 40 (dos años a 20), produciendo un crédito de 20 en el año tres, con los cambios subsiguientes a la tasa anual revisada.

Amazon proporciona un buen resumen de este análisis.

La revelación muestra la mecánica del método prospectivo, con el efecto del cambio cuantificado para el año siguiente. También muestra el mecanismo de auto-corrección, en la forma de depreciación acelerada en equipo retirado antes de lo previsto. La razón señalada, el ritmo del desarrollo de la tecnología relacionada con IA, es exactamente la consideración que los críticos acusan a la industria de ignorar. Sin embargo, al igual que para Meta arria, lo que las revelaciones no muestran, porque la contabilidad no lo requiere, es cómo la vida compuesta se relaciona con los diferentes ciclos de reemplazo de los componentes dentro de ella.

EBITDA no es la solución

Una respuesta común del inversionista a las preocupaciones acerca de la depreciación es excluirla. Si los estimados de la vida útil son subjetivos, y los IFRS y los US GAAP miden la depreciación de manera diferente, entonces métricas tales como EBITDA, y el multiplo de valuación EV/EBITDA, parecerían ofrecer comparabilidad mediante eliminar juntas el numero problemático. La controversia actual, y nuestra aseveración de que la depreciación reportada puede ser difícil de comparar, puede parecer que parezca el argumento a favor de EBITDA.

Omitir los gastos reales no crea comparabilidad

Nosotros estamos en desacuerdo – excluir un gasto real no crea comparabilidad. La depreciación representa el consumo de capacidad productiva que en últimas tiene que ser reemplazada mediante desembolso de capital. A pesar de que la depreciación sea etiquetada como no-efectivo, nosotros consideramos que es un costo económico efectivo, si bien uno cuyo efecto en el efectivo surge en un período diferente. Ignorar la depreciación significa ignorar un orientador clave del valor, lo cual favorece a los negocios intensivos-en-capital en relación con las que tienen activos ligeros.

Este sesgo es particularmente relevante ahora, dado que los híper escaladores se han convertido entre las compañías más grandes intensivas-en-capital en el mercado. Un enfoque de valuación que excluye lo que quizás es su gasto de más rápido crecimiento omite información que los inversionistas necesitan para su análisis.

Nosotros proporcionamos una discusión más comprensiva de los méritos de EBITDA en ‘EBITDA-AL: More letters but no more insight’ e ilustramos las consecuencias del múltiplo de valuación en ‘Relative valuation conflicts – EV/EBITDA versus P/E’.

La mejor respuesta a las preocupaciones acerca de la depreciación es escrutinio y ajuste, no exclusión. Compare las vidas reveladas con los ciclos de reemplazo observables, observe el rol de moderación de los valores residuales, y permita la carga frontal creada por las extensiones prospectivas de la vida y la acumulación de carga al final creada por las vidas compuestas. Cuando Ud. necesita una medida más limpia de las ganancias, preferimos EBITA, en la cual mantenemos la depreciación, pero excluimos la amortización de la mayoría de los intangibles adquiridos en una combinación de negocios, lo cual de otra manera crea un problema genuino de comparabilidad.

Un enfoque alternativo es usar EBITDA menos el desembolso por mantenimiento de capital. Si bien la depreciación reportada a menudo puede ser la mejor aproximación para el desembolso por mantenimiento de capital, no siempre lo es. Cambios de los precios, distorsiones de la política de contabilidad, y efectos de la combinación de negocios, pueden significar que la consideración separada del gasto futuro de capital que se necesita para mantener el negocio de operación existente produce métricas que son más relevantes para la valuación del capital.

El debate sobre la depreciación del híper escalador ha sido conducido ampliamente como un argumento acerca de la administración de las ganancias, pero, de acuerdo con nuestro punto de vista, es demasiado estrecho. Los inversionistas ciertamente deben escrutar los supuestos de la vida útil, pero también deben considerar si la misma metodologia de contabilidad produce una representación útil del consumo y reemplazo del activo.

Perspectivas para los inversionistas

  • Diferentes vidas útiles aplicadas a activos similares no necesariamente son evidencia de presentación engañosa de reportes o de administración de las ganancias. Las vidas útiles son estimados específicos-de-la-entidad, y las diferencias en uso esperado, política de reemplazo y valores residuales pueden legítimamente producir diferentes cargos por depreciación.
  • Verifiquen si componentes importantes de corta vida pueden estar inmensos en activos de más larga vida. La ausencia de la componentización requerida según los US GAAP pueden afectar la oportunidad de la depreciación cuando los ciclos de reemplazo del activo difieren materialmente, y potencialmente difieren la mayor parte del gasto por depreciación.
  • El tratamiento prospectivo de las extensiones de la vida útil efectivamente cargan por adelantado el gasto por depreciación en relación con el estimado revisado, lo cual favorece los cargos subsiguientes hasta el siguiente reemplazo.
  • Excluir completamente la depreciación mediante el uso de EBITDA no es la solución a estimados subjetivos y distorsiones de contabilidad; nosotros preferimos EBITA o, incluso mejor, EBITDA menos el gasto de capital (capex).

[1]  Nota: Siguiendo nuestra práctica usual, no proporcionamos opinión alguna acerca de los resultados de las compañías mencionadas en este artículo, el valor de sus negocios, o sus méritos como inversiones. Ni sugerimos que haya algo erróneo en su presentación de reportes financieros. Nuestro análisis es educativo y está diseñado a ayudar a que los inversionistas interpreten la depreciación reportada.

[2]  Vea, por ejemplo: ‘Big Short’ Michael Burry exposes big tech’s ‘common frauds of the modern era’.

[3]  Según los IFRS, las revisiones mayores de los motores se contabilizan como parte del ciclo de depreciación componentizado. La parte del costo inicial del motor que es igual al costo de la próxima revisión es depreciada durante el periodo de esa revisión, con el resto del costo inicial depreciado durante toda la vida estimada del activo. Cuando la revisión subsiguientemente ocurre, la cantidad pagada es añadida al saldo del activo fijo y depreciada durante el siguiente período de revisión.  

[4]  Por ejemplo, el cambio en el estimado de la rentabilidad del contrato de seguro es reconocido mediante un ajuste de puesta al día según los US GAAP, pero prospectivamente según el IFRS 17, donde los cambios en los estimados relacionados con servicio futuro ajustan el margen contractual del servicio y afectan la utilidad durante el restante periodo de cobertura.

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