¿Hacer que el fracaso vuelva a ser grande?

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Por John Hughes – Desarrollos actuales en la regulación, o: ¿Hacer que el fracaso vuelva a ser grande?
Documento original: Current developments in regulation, or: making failure great again? [30-09-2026]
Este es un estimulante comentario publicado en LinkedIn por el profesional de auditoría interna John Johnson:
- En este momento está ocurriendo algo interesante en la profesión de auditoría interna.
- Los reguladores están moderando la imposición de mandatos formales. Algunos ejemplos:
- La NYSE propuso extender de un ano a cinco el requerimiento de la función de auditoría interna para compañías recién cotizadas.
- La SEC propuso elevar de $700M a $2B el umbral de flotación pública que activa la SOX Section 404(b).
- La SEC también propuso permitir la presentación de reportes semestral, más que trimestral.
- Los reguladores bancarios federales reescriben la orientación sobre el modelo de administración del riesgo para señalar de manera explícita que “no establece estándares de cumplimiento forzoso”.
- Al mismo tiempo, las expectativas para los auditores se están incrementando:
- La PCAOB renovó a fondo sus estándares de control de calidad.
- La SEC creó, dentro de su Enforcement Division, una Financial Reporting and Accounting Unit.
- El IIA está implementando nuevos requerimientos temáticos sobre seguridad cibernética, capacidad de recuperación, y riesgo de terceros.
- La Digital Operational Resilience Act (DORA), de la Unión Europea, ahora denomina a la auditoría interna directamente como la función de aseguramiento independiente para el riesgo de ICT [Tecnologías de información y comunicación] y la capacidad de recuperación operacional en las entidades financieras.
- Parece, entonces, que si bien hay menos que sea obligatorio, la barra para la calidad y el rigor de la auditoría es más alta.
- Hay argumentos razonables de que el aumento de las expectativas es algo bueno para la profesión. Pero la calidad cuesta dinero, y un mandato más ligero significa menos presión para gastarlo. Esa es la trampa. Si la auditoría interna no es requerida, menos compañías tendrán una verdadera función, lo cual significa que menos compañías pueden asegurar de la manera apropiada al público que se puede confiar en sus resultados operacionales y financieros.
- El gobierno de baja intensidad en la formación del capital no es una política irrazonable. Sin embargo, eliminar el requerimiento para los auditores no elimina el riesgo; elimina la validación de que la compañía de manera activa administra el riesgo.
- Nada de esto tiene en cuenta el hecho de que la IA rápidamente está creando nuevos riesgos relacionados con la integridad de los datos y la toma de decisiones.
- Mientras los reguladores cambian el péndulo del cumplimiento, esta es la pregunta para los ejecutivos corporativos y para las juntas – ¿Auditoría interna es una caja para verificar y un gasto a reducir, o realmente Ud. quiere saber que está ocurriendo al interior de su propia compañía?
En la propuesta arriba citada la SEC señaló que si las enmiendas propuestas estuvieran funcionando hoy, el 19.2% de las actuales compañías públicas serían “entidades aceleradas grandes” (básicamente las sujetas al nivel más alto de regulación) – comparado con el 35.4% del presente. Y aun así, compañías nuevas que pertenecen a esa categoría (tal como Space X de Elon Musk) tendrían un descanso importante: una compañía recientemente listada no sería considerada una entidad acelerada grande sino hasta después de sesenta meses consecutivos de negociación. La SEC denomina todo esto, de la manera típicamente pueril de la era Trump, como una campaña para “Make IPOs Great Again” [Hacer que las IPO sean de nuevo grandes]. Pero las perspectivas de un renacimiento tan triunfal parecen remotas:
- “Con el pretexto de modernizar su estructura para las ofertas de valores registradas, la SEC propone permitir que las compañías públicas proporcionen a los inversionistas menos información”, dijo Benjamin Schiffrin, director de política de valores para Better Markets. “Sin embargo, la SEC misma reconoce que el propósito de las leyes federales de valores es proteger a los inversionistas mediante requerir ‘revelación plena y razonable’ en los mercados públicos, y es esta transparencia la que ha hecho que nuestros mercados públicos sean la envidia del mundo”.
- Schiffrin señaló que la SEC reconoce que sus cambios propuestos a la regla podrían llevar a “comportamiento del emisor que resulte en daño para los inversionistas”. Pero la SEC está buscando esos cambios para incrementar el número de ofertas públicas.
- “La SEC considera que las reglas actuales que gobiernan las ofertas públicas promueven que algunos emisores ‘obtengan capital mediante otros medios, tales como eximir ofertas o financiación privada’”, dijo. “Tal y como hemos dicho previamente, sin embargo, la razón para que las compañías decidan mantenerse privadas hoy es a causa de que la SEC ha ampliado los mercados privados hasta el punto que las compañías puedan obtener tanto dinero como necesiten sin acceder a los mercados públicos. Es la expansión de los mercados privados la que ha llevado a que las compañías eviten las ofertas públicas, y es esta expansión la que la SEC no aborda en las propuestas de hoy”.
Varias veces hemos sugerido en este espacio (aquí, por ejemplo) que las crecientes expectativas puestas en la calidad y confiabilidad de la auditoria a menudo parecen estar en conflicto con otras tendencias y desarrollos, si bien el centro de atención estaba más en las tensiones dentro de las firmas de auditoría mismas (relacionadas con contratación y retención, por ejemplo). Johnson (quien por supuesto está escribiendo como defensor de su campo de experticia) no duda en afirmar que las compañías no deberían apresurarse a diluir sus estructuras de control interno y cumplimiento solo porque ello es permitido por regulación degradada. Pero también es previsible que algunas compañías harán exactamente eso (¿Cuál es la probabilidad de que la SEC emita una invitación cifrada que nadie acepte?) Las firmas de auditoría no pueden compensar ningún riesgo adicional que provenga de esa reversa – no es su trabajo, y en cualquier caso, tal y como señalé, tienen bien documentados sus propios problemas. Nadie puede predecir como terminara todo esto, pero mi propia suposición es que no particularmente bien…
Las opiniones expresadas son solamente las del autor.
Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.
