Sobre el suavizar el camino hacia la adopción

[JOHN HUGHES] Uno de los aspectos más desafiantes de la afinación de estándar es afinar el alcance y la aplicación del estándar: esto es, el grado y bajo cuales circunstancias a las entidades afectadas se les debe dar un alivio de algunos de los requerimientos.

Las ventajas de incluir tales materias en el cuerpo del estándar son, supongo, que proporcionan una base para la consistencia de la aplicación a través de las jurisdicciones, se encargan en parte de la reflexión que los reguladores locales tendrían que hacer, y permitir que la entidad haga una declaración explicita, y carente de reservas, del cumplimiento con los estándares.

En contraste, la entidad que tome ventaja del alivio puramente local tendría que modificar su declaración de cumplimiento con relación a ese elemento; las entidades y los usuarios pueden encontrar esto menos deseable incluso solo desde una perspectiva estética.

Readaptación, ¿para qué?

[SAMUEL MANTILLA] La convergencia será real cuando se adopten los estándares y las prácticas internacionales. Esto es, cuando se dé prelación a la calidad informativa de los reportes por encima de las normas que los constriñen. Para efectos de la toma de decisiones empresariales.
Todo parece indicar que tal convergencia ya no es objetivo del Estado y que cada entidad hace su propia interpretación. La ley 1314 de 2009 se está convirtiendo en letra muerta en la maraña de normas y regulaciones que se expiden, pero que no se aplican.
La profesión contable colombiana (y latinoamericana) ha sido renuente a la adopción. Corregir el rumbo perdido hacia la convergencia es posible, pero necesita la adopción de los estándares y las prácticas internacionales. No hacerlo es abandonar las empresas y los mercados del presente y del futuro inmediato. Vacíos que serán llenados por otros profesionales (Contadores Inteligentes).