Los intangibles generan derechos y, también, obligaciones

Intangibles como capacidades y opciones (2)

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Por Samuel Mantilla – Los intangibles generan derechos y, también, obligaciones. Intangibles como capacidades y opciones (2).

En Los intangibles como capacidades y opciones. Contabilidad de los intangibles en la era de la tecnología, los datos, y la IA recogí, pero no desarrollé, una idea sugerida por un reporte que el 2 de agosto de 2026 publicó CPA Australia, que sugiere replantear los intangibles como capacidades y opciones: se necesita incorporar información clara relacionada con las capacidades y opciones derivadas de la tecnología digital y su impacto en las decisiones de inversión, financiación y operación. 

Sea esta la ocasión para profundizar en esto, que tiene un potencial enorme para avanzar en la contabilidad de los intangibles:

  • Lo hago citando los párrafos que me parecieron más importantes del reporte de CPA Australia, traducidos al español por mí, acompañados por análisis, comentarios y sugerencias para avanzar.
  • Se presentan (entre comillas y en bastardilla) los párrafos que me han parecido más significativos de La sección 4 – Replanteando los intangibles como capacidades y opciones que es la que ofrece las ideas centrales del reporte sobre el tema que nos ocupa.
  • Esta sección me gustó, aunque no necesariamente estoy plenamente de acuerdo con todo lo que dice.

Un cambio estructural necesario

“Hay la necesidad de un cambio conceptual fundamental en cómo se aborda este desafío. Muchos intangibles relacionados-con-la-tecnología deben ser vistos no solo como activos potenciales, sino también como capacidades y opciones. Las inversiones en tecnología pueden permitir acciones futuras, flexibilidad estratégica o nuevos modelos de negocio, incluso cuando el resultado contable inmediato sea un gasto. Su valor a menudo radica en qué le permiten a la organización hacer a continuación”. (pg. 9) [Traducción de SAMantilla]

Prácticamente hay consenso de que, en relación con los intangibles, incluyendo su contabilidad, se necesita un cambio conceptual fundamental.

Donde no hay acuerdo es, concretamente, respecto de cuál debe ser la nueva orientación fundamental. Hay propuestas y se espera se avance. Pero las necesidades son urgentes y las soluciones muy lentas.

Me parece conveniente pasar de los activos intangibles a los intangibles como capacidades y opciones. El gasto puede ser un ‘puente’ o un ‘resultado contable inmediato’, pero el proceso no se puede detener ahí. Además de los gastos hay costos, y también ingresos y egresos. Para que la contabilidad esté completa.

Mi percepción es que los emisores de los estándares (y los reguladores) solo admiten parcialmente los activos intangibles generados internamente porque hace falta un componente fundamental: los pasivos intangibles. Ante la expresión ‘pasivos intangibles’ muchos abren los ojos con asombro porque la percepción tradicional es que solo existen los ‘activos intangibles’.

Enfocar los intangibles como capacidades y opciones, permite entender esos dos lados y no quedarse solo con los aspectos positivos. Pero las capacidades y opciones entendidas financieramente. El valor razonable tiene la clave porque deja ver las variaciones y volatilidades del valor, en un contexto de mercados. Los aspectos positivos (activos), pero también los negativos (pasivos). Porque los intangibles generan derechos y, también, obligaciones. 

Ciertamente esto conlleva un cambio conceptual fundamental y es el que necesita ser abordado con celeridad.

Tomar como punto partida las definiciones (¿Qué es un activo intangible? ¿Qué es un intangible?) no ayuda porque se necesita una estructura que recoja la teoría y la práctica asociadas con-la-tecnología, pero no solo con ésta: las tecnologías digitales generan intangibles, pero éstos también se generan en otros contextos.

Como dicen, ¡Se necesita un enfoque holístico!.

¿No a los estados financieros?

“Quizás pensar acerca de muchos intangibles-relacionados-con-tecnología como activos en el sentido de la presentación de reportes financieros no sea la estructura mental más adecuada.” (pg. 9) [Traducción de SAMantilla]

Igualar intangibles-relacionados-con-tecnología como activos es un error, dado que también pueden ser pasivos, costos, gastos, ingresos y egresos. Porque de otra manera es recortar la contabilidad para ‘adecuarla’ a intereses específicos, no necesariamente los de la realidad financiera como expresión de la realidad económica.  

Esta propuesta, en la práctica, conlleva un rechazo (‘no es la estructura mental más adecuada’) a los estados financieros, la presentación de reportes financieros y, por supuesto, la emisión de estándares y la regulación. Al mejor estilo progresista. Si no son activos, tal y como se entienden en la contabilidad actual, entonces ¿qué son?

Los progresistas quieren una contabilidad sin contabilidad para adecuar lo que denominan evidencias a sus conveniencias. Los intangibles están por encima de eso y no es conveniente utilizarlos como plataforma ideológica.

Orientación al valor

“En este contexto, el valor surge de cómo la tecnología está inmersa en los procesos de negocio, la administración de proyectos, el gobierno, la capacidad humana y el aprendizaje organizacional.” (pg. 9) [Traducción de SAMantilla]

El reporte de CPA Australia intenta realizar una asociación con el valor, pero cae en los clichés comunes que ‘distraen’ de lo importante porque no definen qué tipo de valor es el que financieramente se pretende lograr.

En esto, pienso que la teoría y la práctica relacionadas con el valor razonable tienen mucho por aportar.

Es conveniente definir valor en términos financieros (enfoque de costo, enfoque de mercado o enfoque de ingresos), pero debe recordarse que para la medición del valor razonable ya se dispone de métodos avanzados de valuacion (opciones reales, metodologías de fijación de precios, Black-Sholes, binomial o Lattice Models, Monte Carlo, Análisis de árboles de decisión) y no tanto en términos de procesos de negocio, administración de proyectos, etc., que, si bien ‘aportan’ al valor de la organización son tan difusos que no permiten su medición. Esto es lo que permite hablar financieramente de intangibles como capacidades y opciones.[1]

No se puede llegar al extremo de considerar que ‘todo lo difuso’ sea intangible y luego decir que la contabilidad y la presentación de reportes financieros no es la estructura mental mas adecuada. Cuando el progresismo se toma las agremiaciones profesionales… como no es medible, es intangible.

¿Evidencia no precisa?

“El objetivo, por consiguiente, no es medir con precisión cada intangible, sino proporcionar mejor evidencia que les permita a las empresas y a los mercados tomar decisiones más informadas acerca de los intangibles inciertos. En este contexto, el centro de atención esta menos en asignar un valor único a un intangible y más en explicar las opciones que crea, las capacidades que respalda y la evidencia que inversionistas y otros usuarios necesitan para valorar su importancia. Se reconoce que cualquier revelación de tal información debe ser hecha mediante una estructura estandarizada, para asegurar consistencia y auditabilidad”. (pg. 9) [Traducción de SAMantilla]

Este párrafo es interesante, pero deja muchas dudas porque no resuelve lo que se necesita: información financiera a incorporar en los reportes financieros derivados de la contabilidad. Esto es, una medición en términos de dinero.

La contabilidad no necesariamente es precisa, ese no es el problema. Ofrece estimados y reconoce incertidumbres y volatilidades, es una de sus características distintivas en el presente. Trae a precios corrientes, estimaciones de compromisos (obligaciones) y expectativas (derechos) futuros.

Si lo que se pretende es solo tener evidencia, no se necesitan ni reportes financieros, ni contabilidad. La evidencia es necesaria para respaldar los reportes de auditoría, así como las afirmaciones y opiniones contenidos en éstos. Lástima que un reporte respaldado por una organización de contadores profesionales no tenga en cuenta estas diferenciaciones básicas.

Lo que pasa es que tanto las empresas, como los mercados, lo que necesitan es contexto y estructura para tomar decisiones financieras. Esos son los estados financieros, así como los demás reportes asociados con ellos. Insisto, los estados financieros, no necesariamente los estándares y las regulaciones asociadas con ellos.

Si cada intangible no tiene un valor único, a la fecha de reporte, no es nada. Igual con los demás elementos contenidos en los estados financieros. Distinto que, a lo largo de varios períodos de presentación de reportes (incluidos los trimestrales), dejen ver la volatilidad asociada con su valoración por los participantes en el mercado que, entre otras cosas, también tiene que ser un mercado específico.

La expresión intangibles inciertos adiciona problemas y genera dudas. Se reconoce que hay una cierta incertidumbre en las mediciones, y la valoración financiera considera que esta es una realidad en los distintos mercados. Los intangibles (activos y pasivos), para poder ser reconocidos, tienen que ser ciertos. Diferente a que la estructura actual (IFRS y US GAAP) requiera la individualización y no acepte los conjuntos que reflejen las interacciones y las interdependencias entre los distintos intangibles.

Se necesita un concepto similar al de ‘unidad generadora de efectivo’ (que, en la práctica reúne varias cuentas), que yo, de manera provisional, denominaría unidad generadora de intangibles para recoger los conjuntos de intangibles no individualizables, pero que generan un flujo conjunto (de entrada o de salida) de recursos financieros para la entidad. Quienes se ‘oponen’ a esto lo hacen con el argumento de que los ‘activos intangibles’ no se deprecian. Difícilmente tienen la razón dado que se deprecian y deterioran: los boom y los híper pasan, cuando los mercados se ‘asientan’ valoran de manera diferente.

Acudir a las revelaciones se ha vuelto ‘práctica común’ cuando no hay claridad en lo que se debe aparecer en los estados financieros, presentándolas como ‘notas’ adicionales o explicativas o como ‘partidas fuera del balance’. Así las cosas, no se necesita hacer nada porque eso es lo que se está haciendo y constituye una de las causas del ‘ruido’ y de las ‘inquietudes’ que hay con los intangibles.

Vienen más cosas

Lo anterior no agota la temática que se está abordando. En un próximo artículo haré una aproximación a las capacidades y opciones vistas desde la perspectiva financiera, particularmente a la luz del valor razonable.

Es conveniente definir valor en términos financieros (enfoque de costo, enfoque de mercado o enfoque de ingresos), pero debe recordarse que para la medición del valor razonable ya se dispone de métodos avanzados de valuacion (opciones reales, metodologías de fijación de precios, Black-Sholes, binomial o Lattice Models, Monte Carlo, Análisis de árboles de decisión).

Aliste su butaca y prepárese una copa de su bebida preferida.


[1] Cfr. Zyla, Mark L. (2020). Fair Value Measurement. Practical Guidance and Implementation. Third Edition. Wiley: New Jersey.

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