¡Venga a cantar conmigo!

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Por John Hughes – Viviendo como un contador, o: ¡Venga a cantar conmigo!
Documento original: Living like an accountant, or: come sing with me! [15-10-2026]
Canadian Accountant recientemente publicó un artículo titulado: Why you should live your life like an accountant — and how you probably already do [Por que Ud. debería vivir su vida como un contador – y cómo es probable que ya lo haga].
Está escrito por Jack Campbell, un candidato a PhD en accounting and accountability en la Dublin City University in Ireland. Aqui hay algunos fragmentos:
- CUANDO se le pide que piensen acerca de la contabilidad, la mayoría de las personas imaginan números, calculadoras, hojas de cálculo y oficinas llenas de contadores impecablemente vestidos, encorvados sobre informes. Sin dudas, Ud. piensa en dinero.
- Sin embargo, dejando a un lado esta imagen y reivindicando el término “contador” para referirlo a una gama más amplia de actividades cotidianas, podemos entender el rol vital, a menudo positivo, que la contabilidad desempeña en nuestras vidas.
- … Junto a la definición dominante que se refiere a administrar finanzas, se ha desarrollado otra, mediante la cual la contabilidad es entendida más ampliamente como “el lenguaje mediante el cual las personas justifican su comportamiento” ante otras. En este sentido, contabilidad no es solo contar (si bien todavía hace ello), sino también medir, registrar, explicar, justificar, evaluar. Contabilidad se convierte en entregar cuentas – algo que algunas veces hacemos en nuestras vidas diarias.
- … Sin embargo, podemos llevar aún más lejos la contabilidad en el día a día, más allá de las sumas. Aristóteles también concebía su economía como la administración general de las relaciones, como una forma de “contabilidad social”. De hecho, si pensamos por qué llevamos contabilidad en cualquier circunstancia, es por esta razón. Incluso cuando llevamos contabilidad en un sentido financiero – cuando una compañía publica sus estados financieros – principalmente lo hace para asegurar a los accionistas que su dinero está bien gastado por quienes operan el negocio. Desde esta perspectiva, la contabilidad no es acerca de dinero, sino respecto de comunicación entre personas y en los intereses de la transparencia.
- Con este entendimiento de la contabilidad como una forma de comunicación, podemos comenzar a entender las formas más amplias de contabilidad que llevamos en nuestras vidas cotidianas. Cuando revisamos un producto que compramos en línea, o cuando se nos pide justificar nuestras acciones durante una revisión del desempeño, ¿no estamos practicando esta forma de contabilidad?
El concluye:
- … llevamos cuentas para fomentar, nutrir o considerar las relaciones que tenemos unos con otros.
- Esto también puede aclarar el vínculo entre contabilidad y accountability. Cuando entregamos cuentas – especialmente cuando alguien espera que le rindamos cuentas – entonces esto a menudo se debe porque esa persona espera que le rindamos cuentas. Justificar nuestras acciones no se hace por nada. Y al pedirnos que justifiquemos nuestras acciones – o solicitar a alguien que lo haga – al menos en parte estamos implicando que ellos tienen algo por considerar.
- Además, comprender que lo hacemos como una forma de contabilidad cotidiana también puede revelar nuestras interdependencias positivas. Cuando en un concierto escuchamos juntos las canciones, o ahorramos para unas vacaciones con nuestros amigos, estamos llevando contabilidad de una manera que nos conecta a unos con otros. Esas cuentas se refieren a la esperanza, el amor, la amistad. Contabilidad no es solo tener que responder ante otros, sino acercarnos más a quienes nos rodean.
- Por lo tanto, contabilidad no es solo el dominio de los contadores. Si, hay profesionales cuyo trabajo es preparar las cuentas de la compañía. Pero con solo considerar la contabilidad en ese sentido estrecho, perdemos muchas de las actividades cotidianas en las cuales se basan. La contabilidad es, en su núcleo, una forma de comunicaciones, y todos somos contadores en nuestra vida cotidiana. Solo tenemos que recordarlo.
Siempre es valioso recordar que la contabilidad tiene poco valor si falla en comunicar algo que es potencialmente útil, y resulta aún más estimulante para la reflexión situar esto en un contexto más amplio. Solo que es justo señalar, no obstante, que la contabilidad del tipo descrito lógicamente debe revelar las interdependencias negativas, así como también las positivas. Campbell simplifica de manera deliberada las cosas al decir que una compañía publica estados financieros “principalmente para asegurar a los accionistas que su dinero está bien gastado por quienes operan el negocio”. La estructura conceptual ciertamente especifica que la información sobre la eficiencia y la efectividad del uso que la administración hace de los recursos económicos de la entidad es útil en varios aspectos, pero gran parte de la actividad corporativa de vanguardia está caracterizada por desembolsos salvajemente especulativos en una extensión que hace que el término “bien gastado” resulte, de cierta manera, anticuado. Generalmente parece que ese no es un problema para los stakeholders, siempre y cuando que la irracionalidad del precio de las acciones continúe superando el de la propia entidad…
Más ampliamente, los pensamientos de Campbell me recordaron la distinción que hizo Werner Herzog, que he mencionado antes, entre “una verdad meramente superficial, la verdad de los contadores”, y un “estrato más profundo de… verdad poética y extática (que) resulta misteriosa y elusiva, y puede ser alcanzada solo mediante la invención, la imaginación y la estilización”. ( Herzog hizo referencia a esto en su reciente documental Ghost Elephants, comentando una pieza potencialmente valiosa de evidencia fotográfica que solo proporciona, cuando más, una verdad de “contadores”. ) Esto es, es cuestionable si uno apreciaría de mejor manera la experiencia de escuchar música en vivo con un amigo mediante concebir ello como una forma de contabilidad; por el contrario, un planteamiento de este tipo podría considerarse que sirve como una forma de restricción a un compromiso puramente emocional. Mirado de esa manera, si bien la contabilidad (sea del tipo financiera o más amplia), puede ser un componente necesario de nuestra infraestructura social, el mejor indicador de contabilidad en una situación dada podría ser que uno esté involucrado en pensar acerca de la contabilidad…
Las opiniones expresadas son solamente las del autor.
Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.
