Se acabó la buena vida

[JOHN HUGHES] Ingresar a los niveles superiores de una de las “cuatro grandes” firmas se consideraba el momento en que un contador alcanzaba ese nivel. La perspectiva de volverse socio de PwC, Deloitte, KPMG o EY era la recompensa ultima de años de trabajo duro.

Las sociedades de contadores ofrecían una sólida seguridad laboral, significando ello que quienes eran seleccionados usualmente podrían esperar pasar décadas en la cima, siempre y cuando lograran mantenerse alejados de cualquier problema grave.

Como una ventaja adicional, después de jubilarse los anteriores socios a menudo podían acceder a lucrativos puestos de director no-ejecutivo [non-executive director (NED) en las juntas de compañías importantes.

Sin embargo, el atractivo de las sociedades de las cuatro grandes está comenzando a perder su brillo. Lo que antes era un camino seguro hacia una vida de riqueza puede que ya no lo sea.