¿Operar negocios sin llevar cuentas y mucho menos sin contabilidad?

[SAMUEL MANTILLA] La industria de creadores ahora genera un estimado de 250.000 millones de dólares en ingresos ordinarios globales anuales, con la proyecciones llegando a 480.000 millones de dólares para el año 2027 – un sector más grande que el mercado global de grabaciones musicales y que crece más rápido que la mayoría de industrias establecidas de medios de comunicación.

Sin embargo, los fundamentos financieros que respaldan esos ingresos ordinarios permanecen ampliamente informales y orientados-al-cumplimiento. La mayoría de creadores de tiempo completo operan como empresarios individuales o como LLC [sociedades de responsabilidad limitada] unipersonales con un contable-tenedor-de-libros que gestione sus transacciones y un CPA que anualmente presente sus declaraciones tributarias.

La función de contabilidad gerencial/administrativa – presupuestación, pronósticos, análisis de costos, controles internos, y planeación financiera estratégica – no existe para la enorme mayoría de ellos.

Auditoría ‘Claude’

[SAMUEL MANTILLA] Contaduría evolucionó hacia la Auditoría cuando se ‘fusionó’ con la profesión legal y dio origen a las firmas de auditores. Su pico positivo llegó con el aseguramiento y su deterioro al convertirse en un mero asunto de cumplimiento.

Ahora la auditoría se está ‘fusionando’ con la tecnologías digitales, una ‘fusión’ cuyo nombre todavía no está definido, pero cuyas consecuencias ya se vislumbran.

Vienen dos pasos importantes que son los que van a definir el futuro próximo:

1. Conceptualmente cambiar desde auditoría basada en la OBSERVABILIDAD hacia auditoría basada en la INTELIGENCIA del desempeño. Si quienes en auditoría incorporen las herramientas tecnológicas son capaces de dar este paso conceptual (con las consecuencias prácticas que ello conlleva), serán los verdaderos líderes de la próxima generación de la auditoría. Si no lo hacen, serán unos autómatas más (no-inteligentes) en un mundo automatizado (inteligente).

2. Procedimentalmente la orientación/guía no estará en los ISA/NIA ni en el aseguramiento porque serán los algoritmos quienes definirán esto. Por lo pronto, la actual respuesta de IAASB y los mejoramientos granulares a los estándares/normas es insuficiente: permite ‘seguir en las mismas’ dado que no enfrenta los problemas centrales. Ya no se trata de ‘usar’ la tecnología, sino cómo la tecnología digital está transformando el ejercicio profesional ahora mediante plataformas.

Se acabó la buena vida

[JOHN HUGHES] Ingresar a los niveles superiores de una de las “cuatro grandes” firmas se consideraba el momento en que un contador alcanzaba ese nivel. La perspectiva de volverse socio de PwC, Deloitte, KPMG o EY era la recompensa ultima de años de trabajo duro.

Las sociedades de contadores ofrecían una sólida seguridad laboral, significando ello que quienes eran seleccionados usualmente podrían esperar pasar décadas en la cima, siempre y cuando lograran mantenerse alejados de cualquier problema grave.

Como una ventaja adicional, después de jubilarse los anteriores socios a menudo podían acceder a lucrativos puestos de director no-ejecutivo [non-executive director (NED) en las juntas de compañías importantes.

Sin embargo, el atractivo de las sociedades de las cuatro grandes está comenzando a perder su brillo. Lo que antes era un camino seguro hacia una vida de riqueza puede que ya no lo sea.

Opacidades, agencia, exactitud, explicabilidad, y representación

[SAMUEL MANTILLA] La IA está generando disrupción en los cimientos de las teorías y prácticas más arraigadas en los entornos contables, no solo en lo relacionado con la contabilidad (como se ha visto en artículos recientes que he publicado en este blog) sino también, y muy importante, los de la auditoría y el aseguramiento.

El análisis de estas cosas no es sencillo porque los contables (incluye los profesionales en ejercicio y sus agremiaciones representativas, pero también los reguladores y emisores de estándares) no están interesados, y porque las publicaciones que se refieren a la IA son innovadoras, complejas y costosas. Pero hay que abordarlas y buscar soluciones efectivas.

Gracias al acceso dado por Machine Intelligence and Normative Theory, Mintlab de la Australian National University, Canberra, Australia, hago una aproximación comparativa entre lo contable y la IA, centrándome en los aspectos disruptivos. Presento esto en cuatro secciones: (1) ¿Hacia nuevas opacidades?; (2) ¿Nueva teoría de la agencia?; (3) ¿Exactitud o explicabilidad?; y (4) Estructuras de representación.

Todo esto tiene una dosis alta de análisis teórico fundamental que deriva en implicaciones prácticas. Ojalá aparezcan verdaderos interesados en ayudar a que los entornos contables avancen en estas cosas, ciertamente bastante lejanas de las ‘actualizaciones’ tributarias y normativas.

From partners to platformers

[SAMUEL MANTILLA] La gente no quiere estudiar contaduría. Y los contadores no quieren ser socios de firmas grandes y medianas de contadores. Un impacto más de la IA en la profesión.

La presiones ya no vienen de la eliminación de la brecha entre auditoria y consultoría, sino entre consultoría y software. Ello conlleva aprendizaje y desarrollo de plataformas para la prestación de los servicios profesionales.

La prestación de servicios profesionales ha cambiado desde desempeñar un oficio (Renacimiento) a ejercer una profesión liberal (Revolución francesa), a ejercicio a través de firmas (Revolución industrial) y redes (Revolución informática). Ahora está abandonando el ejercicio profesional centrado en los socios llevando a que éstos se conviertan en creadores de plataformas (Revolución digital).

¿Qué tan cerca estamos de que la IA entienda la contabilidad?

[SAMUEL MANTILLA] Es un hecho que la IA está impactando la teoría y la práctica de la contabilidad.
Pero, ¿la IA entiende la contabilidad? Parece que esto todavía está bastante lejos porque primero se necesita resolver los significados básicos de ‘understanding’ [entender] y de ‘accounting’ [contabilidad/contaduría = el arte/ciencia y las profesiones contabilidad/auditoría].
Los enfoques conservadores pesan demasiado, la estandarización global se truncó, la profesión de respaldo se diluyó entre la auditoría y la consultoría, y la carencia de teorías propias … no facilitan que la IA transforme la contabilidad y las soluciones son, por lo tanto, fragmentarias.
En la búsqueda de que la IA entienda la contabilidad, la clave está en el entendimiento semántico.