Auditoría ‘Claude’

[SAMUEL MANTILLA] Contaduría evolucionó hacia la Auditoría cuando se ‘fusionó’ con la profesión legal y dio origen a las firmas de auditores. Su pico positivo llegó con el aseguramiento y su deterioro al convertirse en un mero asunto de cumplimiento.

Ahora la auditoría se está ‘fusionando’ con la tecnologías digitales, una ‘fusión’ cuyo nombre todavía no está definido, pero cuyas consecuencias ya se vislumbran.

Vienen dos pasos importantes que son los que van a definir el futuro próximo:

1. Conceptualmente cambiar desde auditoría basada en la OBSERVABILIDAD hacia auditoría basada en la INTELIGENCIA del desempeño. Si quienes en auditoría incorporen las herramientas tecnológicas son capaces de dar este paso conceptual (con las consecuencias prácticas que ello conlleva), serán los verdaderos líderes de la próxima generación de la auditoría. Si no lo hacen, serán unos autómatas más (no-inteligentes) en un mundo automatizado (inteligente).

2. Procedimentalmente la orientación/guía no estará en los ISA/NIA ni en el aseguramiento porque serán los algoritmos quienes definirán esto. Por lo pronto, la actual respuesta de IAASB y los mejoramientos granulares a los estándares/normas es insuficiente: permite ‘seguir en las mismas’ dado que no enfrenta los problemas centrales. Ya no se trata de ‘usar’ la tecnología, sino cómo la tecnología digital está transformando el ejercicio profesional ahora mediante plataformas.

Más especificidad sobre los hallazgos de la CPAB

[JOHN HUGHES] El regulador de la auditoría de Canadá, la Canadian Public Accountability Board (CPAB), recientemente publicó sus primeros reportes de inspección de firmas individuales.

Tengo que admitir ser escéptico de cualquiera de ellos verdaderamente constituya “información significativa”.

Saber, por ejemplo, que la revisión de una entidad arrojó varios hallazgos importantes en relación con ingresos ordinarios realmente no capacita a los inversionistas o a los comités de auditoría, ni a nadie, para que hagan algo.

Pueda ser que su valor sea más amplio, al recordar a los usuarios que las firmas de auditoría son falibles y que uno no debe tener confianza excesiva en los estados financieros auditados de una entidad, pero quien probablemente no lo supiera probablemente no le preste atención ahora.